El hospital provincial Diego Paroissien, de La Matanza, puso en marcha actividades alternativas para la rehabilitación de pacientes con enfermedades cardiovasculares. Cómo el papi fútbol reducido o el “dos por cuatro” ayudan a la recuperación.
En un cuadrado de cinco metros dos hombres mayores de 60 años se disputan el control de una pelota. Hay gambeta, caño, rabona. Lo que no hay es frecuencia cardíaca alta o palpitaciones. Se trata del equipo de fútbol Diástole, conformado por pacientes cardíacos en rehabilitación del hospital provincial Paroissien de La Matanza, donde se busca sumar actividades físicas que no sean una carga para los enfermos. La última innovación del hospital suma clases de tango al clásico fulbito de los miércoles.
